Dos pasos de cordillera en bici

La oportunidad de viajar con amigos va mucho más allá de la posibilidad económica; hay que coincidir en fechas, gustos e intereses, entre otras cosas. Superado ese primer escollo, el éxito depende del estudio del lugar donde se piensa ir, y la elección de la fecha apropiada, considerando especialmente el clima de la zona. Con Cesar Atué “el turco” y Walter Tazza, decidimos recorrer un par de pasos cordilleranos en bici y sin vehículo de apoyo. Elegimos el mes de noviembre. Hubo que evaluar muy bien el equipamiento ya que todo lo necesario debía cargarse en las bicis. Comenzamos acompañando a Walter a comprar una nueva bici –que apenas pudo probar en Tandil-, luego instalar alforjas y distribuir el equipaje común del equipo (calentador, olla, pava, etc). Salimos en la Toyota de Walter hasta Junín de los Andes.

Al llegar allí encontramos algo poco común para la época del año, una gran nevada. Esto cambió un poco los planes originales ya que los pasos estuvieron cerrados por un par de días. Mientras tanto aprovechamos la ventaja de andar en una 4x4 y recorrimos el lago Huechulaufquen y el Tromen con mucha nieve, encontrando un paisaje inimaginable. La camioneta quedó en S.M. de los Andes desde donde tomamos un bus (con las bicis en el maletero) con dirección al paso Mamuil Malal 1207 m.s.n.m. (ex Tromen). Realzada por el manto blanco la majestuosidad del volcán Lanín se mostraba en todo su esplendor.

El puesto de gendarmería estaba aún totalmente cubierto de nieve, así que era imposible pedalear por allí. Avanzamos un poco más dejando el Lanín a la izquierda del camino y llegamos a Puesco, donde están los carabineros. Allí, luego de hacer la inmigración a Chile, bajamos las bicis y comenzamos la pedaleada. Nos dirigimos al Lago Caburga, un hermoso espejo de agua entres las montañas que alimenta el río homónimo, que por un par de km, tiene su lecho subterráneo, aflorando a la superficie en un sitio denominado “Los ojos del Caburga”. Imperdible.

Unos nubarrones amenazantes terminaron en la lluvia que nos acompañó hasta Pucón, donde hicimos noche. Desde esta pintoresca población se aprecia el Volcán Villarrica 2840 m.s.n.m. que se mantiene en actividad y emana la característica humareda. Con un sol espectacular, a la mañana siguiente emprendimos el camino rumbo a Villarrica. Un buen desayuno es ideal para emprender una jornada en bici, pero al nuestro le sumamos un guiso de lentejas que nos convidaron al paso empleados chilenos de vialidad que estaban reparando un puente.

De Villarrica a Lican Ray son casi 30 km de constante ascenso, para bajar en los últimos km hasta el Lago Calafquen. Seguimos pedaleando y finalmente llegamos a Coñaripe, donde pasamos la noche.

Al día siguiente antes de iniciar el próximo tramo, compramos una pierna de cordero que serviría de cena. Nos dirigimos a Liquiñe, donde, subiendo por un angosto camino de montaña, se accede a un modesto complejo termal. Al llegar notamos que, debido a la irregularidad del camino, del portaequipaje del turco había desaparecido la pierna de cordero. Nuestra cena estaba frustrada. Decidimos desandar el camino para buscarla y afortunadamente la encontramos. Tanto la cabaña de madera como la pileta de piedra con agua termal eran de construcción precaria, pero el majestuoso entorno de las montañas y la tranquilidad de estar solos hacían el lugar inigualable. La noche fue perfecta: luego del cordero asado, un prolongado baño termal contemplando un cielo negro azabache repleto de estrellas...

El amanecer del nuevo día nos encontró sobre las bicis porque el ferry del Puerto Fuy partía a las 7 am. Llegando apenas uno minutos tarde alcanzamos a ver el ferry alejándose por el lago Pirehueico. Lo que en principio pareció ser un inconveniente se convirtió en un toque de suerte, ya que en Puerto Fuy conocimos un pequeño personaje del pueblo: Javier, un niño que nos llevó de recorrido por las humildes callecitas y nos narró historias del lugar. Para completar el Paso Hua Hum 659 m.s.n.m. tomamos la “barcaza” de la tarde, y terminamos el itinerario de 310 km en San Martín de los Andes, donde nos esperaba la camioneta.

 

Tromen Tromen Caburga Coñaripe Chile Paso Huahum